La moda sostenible se ha consolidado como una de las principales tendencias en Europa. Ciudades como París y Milán están liderando el cambio hacia un consumo más responsable.
Cada vez más marcas optan por materiales reciclados y procesos de producción éticos, respondiendo a la demanda de consumidores más conscientes.
Cambio en el consumidor
Los jóvenes europeos priorizan la calidad y el impacto ambiental frente a la moda rápida.


























