En Viena, el transporte público destaca por su ambiente tranquilo, algo que suele sorprender a quienes visitan la ciudad por primera vez.
A diferencia de otros lugares, hablar en voz alta, escuchar música sin auriculares o hacer ruido excesivo está mal visto por la sociedad.
Una cuestión cultural
Este comportamiento no está necesariamente regulado por ley, sino que forma parte de una norma social muy interiorizada por los ciudadanos.
La experiencia del visitante
Muchos turistas reconocen que esta tranquilidad mejora la experiencia de viaje, aunque también requiere adaptarse rápidamente a estas costumbres locales.


























