Cada vez más viajeros están apostando por una forma diferente de conocer destinos europeos: el llamado “slow travel”.
En lugar de visitar muchas ciudades en pocos días, esta tendencia propone pasar más tiempo en un solo lugar, explorarlo con calma y conectar con la cultura local.
Destinos en países como Portugal o Slovenia están viendo cómo este tipo de turismo crece, especialmente entre viajeros que buscan experiencias más auténticas y menos masificadas.


























