El uso de la bicicleta en ciudades europeas continúa aumentando en 2026, impulsado por políticas de movilidad sostenible. En Ámsterdam y Copenhague, más del 40% de los desplazamientos urbanos ya se realizan en bicicleta.
Este crecimiento responde tanto a preocupaciones medioambientales como a una mayor conciencia sobre la salud.


























